Hoja Informativa
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Mejorar la calidad de vida de las personas –la verdadera riqueza de las naciones


El desarrollo –concepto que implica aumentar el ingreso nacional, elevar las tasas de educación, medidas de sanidad básicas y un nivel de vida digno– ha dado pasos gigantescos hacia adelante durante el último medio siglo. No obstante, todavía falta mucho por hacer. Para tener una oportunidad real de alcanzar los objetivos de desarrollo, se requiere de un esfuerzo conjunto, de los países en desarrollo, de los países desarrollados y de las instituciones multilaterales.

En la actualidad, se reconoce de manera generalizada, que el beneficio fundamental que proporciona el crecimiento económico radica en mejorar las condiciones de vida de las personas. Sobre todo, teniendo en cuenta que la economía del siglo XXI considera a las personas como el recurso económico más importante. Por ello, la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo representa una oportunidad real y práctica para progresar en ambos aspectos.

Los desafíos son abrumadores, si tenemos en cuenta las cifras. De los 4.600 millones de personas que viven en los países en desarrollo:

• Aproximadamente 826 millones no tienen una alimentación adecuada que les permita
llevar una vida normal, activa y saludable.
• Más de 850 millones de personas son analfabetas.
• Cerca de mil millones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable.
• Unos 2.400 millones no tienen acceso a los sistemas sanitarios básicos.
• Cerca de 325 millones de niños y niñas no están escolarizados.
• 11 millones de niños menores de cinco años mueren cada año por causas evitables.
• Aproximadamente 1,200 millones viven con menos de $1 dólar al día.

Sin embargo, es posible lograr un progreso significativo en cada una de estas áreas. Existen claros precedentes al respecto.

De acuerdo con las estimaciones de Sir Richard Jolly, hasta hace poco editor del Informe sobre Desarrollo Humano publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), desde el final de la Segunda Guerra Mundial, las campañas internacionales realizadas en ámbitos tales como la vacunación, salud, saneamiento, higiene, e infraestructura pública han aumentado el promedio de la esperanza de vida mundial al nivel más alto registrado en la historia.

Durante los últimos treinta años, según la edición 2001 del Informe sobre Desarrollo Humano, el promedio de esperanza de vida a nivel mundial subió de 60 a 70 años; la tasa de mortalidad infantil cayó de 100 a 50 por cada mil niños nacidos vivos; el número de personas desnutridas bajó drásticamente de, aproximadamente, 900 millones a cerca de 800 millones; la tasa de educación en los adultos subió ligeramente de un 60 por ciento a cerca del 80 por ciento. El porcentaje de familias rurales con acceso a los servicios de agua potable ha crecido más de cinco veces durante los últimos 30 años.

Las políticas de los gobiernos de los países en desarrollo y el crecimiento económico mundial no son los únicos responsables de los importantes progresos realizados, también lo son la cooperación y la ayuda al desarrollo. Desgraciadamente, estos importantes cambios para la existencia humana han sido ampliamente ignorados, y no son temas que aparecen en los encabezados de los periódicos.


Objetivos de Desarrollo del Milenio

Durante la Cumbre del Milenio, celebrada en septiembre de 2000, 147 Jefes de Estado y de Gobierno, y 191 naciones en total, adoptaron la Declaración del Milenio, en la cual se comprometen a alcanzar objetivos en materia de desarrollo y erradicación de la pobreza. Esos objetivos representan la consolidación y expansión de las metas internacionales para el desarrollo que surgieron de las conferencias realizadas por las Naciones Unidas en la década de los 90, así como de los debates en instituciones multilaterales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

Además de proponerse alcanzar los objetivos previstos para el 2015, como reducir las tasas de mortalidad infantil en dos tercios, proporcionar servicios de salud reproductiva a todos aquellos que lo requieran, revertir la pérdida de los recursos ambientales e implementar estrategias nacionales para el desarrollo sostenible antes del 2005, los líderes mundiales también se comprometieron a:

• Reducir a la mitad, para el año 2015, el porcentaje de habitantes del planeta cuyos ingresos
sean inferiores a $1 dólar al día.
• Reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre en el mundo.
• Reducir a la mitad el porcentaje de personas en el mundo que carecen de acceso a agua
potable.
• Alcanzar el acceso universal a la educación primaria completa.
• Lograr la igualdad de género en el acceso a la educación.
• Reducir en tres cuartas partes la tasa de mortalidad materna.
• Reducir en dos tercios la tasa de mortalidad de niños menores de cinco años.
• Detener y revertir la propagación del VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades graves.

¿Cuáles son las posibilidades de alcanzar estas metas?Las noticias positivas son que muchos países en desarrollo ya han alcanzado los objetivos establecidos, o se encuentran cerca de hacerlo, en lo concerniente al acceso universal a la educación primaria y la equidad de género en la educación. Asimismo, más del 60 por ciento de la población mundial vive en 43 países que han logrado o están en el camino de alcanzar el objetivo de reducir a la mitad el número de personas que padecen hambre.

Sin embargo, en otros ámbitos, más de la mitad de los países de los que se tiene información no alcanzarán las metas previstas si no se consigue una aceleración significativa en su progreso. Para ayudar a los países a desarrollar potenciales estrategias de acción dirigidas a la consecución de estos objetivos, el Secretario General de las Naciones Unidas presentó una “Guía general para la aplicación de la Cumbre del Milenio”, en la cual ofrece un panorama completo e integral de la situación actual, propone vías y comparte información sobre mejores prácticas [A/56/326].
El precio de los objetivos del desarrollo

Los recursos implicados para poder alcanzar los objetivos del desarrollo son considerables, pero no inalcanzables. En junio de 2001, el Grupo de Alto Nivel sobre la Financiación para el Desarrollo, designado por el Secretario General de las Naciones Unidas y encabezado por el Ex–Presidente de México, Ernesto Zedillo, señaló en junio del 2001, que además de los $50 mil millones de dólares destinados actualmente a la asistencia oficial para el desarrollo —la cifra más baja en 30 años en relación con el ingreso mundial total— se requiere adicionalmente de $50 mil millones de dólares por año. Un estudio más detallado realizado por el Banco Mundial, presentaba resultados similares, en enero del 2002. En el informe del Banco Mundial se estima, que una ayuda extra de entre $40 y $60 mil millones de dólares permitiría alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

De acuerdo con el Banco Mundial y el FMI, para alcanzar los objetivos de desarrollo se requerirá también de políticas correctas y estructuras de gobierno sólidas dentro de los países en desarrollo, de disponibilidad de financiación externa en términos favorables, y de una disminución de los obstáculos que bloquean el acceso de los países en desarrollo a los mercados de las economías mundiales.

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