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| No. 08/089 |
29 de julio de 2008
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VIH continúa afectando a todos los países del mundoInforme mundial sobre la epidemia de VIH 2008 |
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El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y sida ONUSIDA realizó en el Centro de Información de Naciones Unidas, el lanzamiento para América Latina del “Informe Mundial sobre la epidemia de VIH 2008”, evento en el cual participó el Director Regional de ONUSIDA para América Latina, César Antonio Núñez. Las últimas cifras sobre la evolución de la epidemia a nivel mundial contenidas en el documento revelan que el numero de nuevas infecciones por VIH han bajado de 3 a 2.7 millones a finales del 2007. Se ha reducido también el total de niños y niñas que contrajeron el VIH de 450,000 a 370,000. Por otro lado, se aumentó el número de personas que reciben terapia ARV de 1 a 3 millones, lo que resultó en la reducción del numero de muertes por SIDA de 2.2 (2006) a 2 millones (2007 – 2008). Sin embargo, si los datos presentados en el Informe Global revelan un ligero cambio en el panorama mundial de la epidemia, por otra lado sugieren que todavía el VIH sigue afectando a todos los países del mundo, especialmente a las poblaciones que viven en condiciones de pobreza y que por razones de genero, etnia, orientación sexual y estatus social son estigmatizados y discriminados. El informe revela que por cada 2 personas que entran en tratamiento, se dan 5 nuevas infecciones.
Además, aunque el acceso a tratamiento ha aumentado significativamente, no se han alcanzado todavía los objetivos mundiales. El costo actual del tratamiento a nivel mundial es de 2.7 mil millones de dólares, mientras que se estima que se necesitan 11 mil millones para cubrir con las necesidades de tratamiento y de cuidado de todas las personas que requieren la terapia ARV. Uno de los mayores problemas que afecta a la población que vive con VIH es la tuberculosis, que se ha triplicado en países con alta prevalencia de VIH en las ultimas dos décadas. Philippe Lamy, Representante de la OPS/OMS en México, comenta que “las acciones para mejorar el control de la tuberculosis a nivel global han sido lentas y débiles. Una rápida implementación de los “Tres Unos para VIH y TB” es urgentemente necesaria para prevenir, diagnosticar y tratar la tuberculosis como parte de la atención integral a las personas con VIH”.
En América Latina en el 2007, las nuevas infecciones por el VIH totalizaron una cifra estimada de 140 000 [88 000–190 000], con lo que el número de personas que vivían con el VIH en América Latina alcanzó la cantidad de 1,7 millones [1,5–2,1 millones]. Se estima que el mismo año fallecieron 63 000 [49 000–98 000] personas como consecuencia de enfermedades relacionadas con el sida. “No se trata de una epidemia pequeña y controlada, y no hay razones para la complacencia. La epidemia en América Latina esta alimentada por una serie de factores enraizados en culturas y prácticas que no permiten la transformación de los comportamientos necesarios para contrarrestar el VIH” considera Cesar Núñez, Director Regional de ONUSIDA. La epidemia de VIH en América Latina se mantiene generalmente estable, con pocos cambios en el pasado decenio, pero la transmisión del VIH en la región se está produciendo principalmente entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, profesionales del sexo y, en menor medida, personas que se inyectan drogas. Según el Doctor Cesar Núñez “factores como el estigma, la discriminación y falta de sinergia con el progreso de la sociedad actual hacen que las estrategias no se centren en los grupos más vulnerables. Las inequidades, la violencia de género, la pobreza, y el estigma y la discriminación hacia las minorías sexuales y las PVVIH todavía nublan el éxito de las estrategias de prevención”. Por lo que se refiere a la cobertura de tratamiento antirretroviral, América Latina tiene un porcentaje del 62%. Cesar Núñez puntualiza que “a pesar de importantes avances alrededor de la entrega de medicamentos antiretrovirales la cobertura varía dramáticamente en calidad y entre sub-regiones y países, así como entre grupos poblacionales en el mismo país; los más discriminados, los menos afortunados y los postergados, tienen menor acceso a servicios de VIH tanto curativos como preventivos. De igual manera, la proporción de mujeres VIH positivas embarazadas que reciben TAR para reducir el riesgo de transmisión vertical varía tremendamente entre países”. Otro factor que alimenta la difusión de la epidemia en América Latina, como en todo el mundo, es el bajo nivel de conocimiento acerca de la transmisión del VIH entre los y las jóvenes: según el Informe de ONUSIDA en los países mas afectados por el VIH, solo el 40% de los hombres jóvenes conoce como protegerse de VIH contra un 38% de las mujeres jóvenes. Este dato es muy preocupante y sugiere que es urgente a nivel mundial la implementación de programas educativos en salud sexual y reproductiva basados en información veraz y científica, impartidos a los y las jóvenes desde temprana edad, que permitan a la juventud vivir su sexualidad de manera sana y responsable, con todos los instrumentos para defenderse del VIH.
“Sin un fuerte compromiso para la erradicación del estigma y de la discriminación, los esfuerzos de prevención y atención en América Latina no llegarán a un puerto seguro” afirma el Director Regional de ONUSIDA. En los países de América Latina, la protección de los derechos humanos sigue siendo escasa y fragmentada como para contribuir a una respuesta integral y de eficacia óptima al SIDA. Para que la respuesta al SIDA tenga éxito a largo plazo, además de la ampliación de los programas de acceso universal, es necesario que la comunidad internacional enfrente los factores que aumentan la vulnerabilidad al VIH, como la pobreza, el analfabetismo, las desigualdades económicas y de género y todas las formas de discriminación y exclusión social.
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Presidente
Mazaryk no.29, piso 2 |
* Sólo para uso informativo, no es documento oficial |
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